domingo, 12 de marzo de 2017

LA MUJER EN LA IGLESIA


MUJER E IGLESIA




El Papa Francisco ha abierto un ciclo de sínodos para auscultar lo que ocurre en la Iglesia. Terminó el sínodo de la familia. Comienza dentro de poco el de los jóvenes… ¡Extraordinario! Me pregunto: ¿no podría convocar un sínodo de la mujer?
No un sínodo “sobre” o “para” la mujer, sino uno “de” la mujer: organizado y llevado a efecto por las mismas mujeres. Uno “sobre” o “para” la mujer no se necesita. Sí se necesita, en cambio, un sínodo “de” la mujer: urge oír a las mujeres.
Para la Iglesia la escucha de la palabra de Dios en los acontecimientos históricos tiene una obligatoriedad parecida a la de dejarse orientar por la Sagrada Escritura. Si Dios tiene algo que comunicar en nuestra época, la Iglesia ha de discernir entre las muchas voces que oye aquella que, gracias a los criterios que le suministra su tradición histórica, es imperioso reconocer, oír y poner en práctica. Pues bien, sin duda la voz de los movimientos feministas de hace ya más de cien años constituye una palabra de Dios a la que la Iglesia debe poner atención. No toda propuesta feminista puede ser “palabra” de Dios, pero excluir que Dios quiera liberar a las mujeres ha llegado a ser, en teología, una especie de herejía; y, en la práctica, un tipo de pecado.
¿Qué habría la Iglesia de oír de la mujer como signo de los tiempos? El derecho de la mujer a ser mujer, entiendo, se expresa en dos tipos de movimientos (A. Touraine: 2016). El movimiento “feminista”, en términos generales, ha luchado para que la mujer tenga iguales derechos cívicos y políticos que los hombres. Este movimiento se replica en el campo eclesiástico en las demandas por participación de las mujeres en las instancias de gobierno, pastorales y sacramentales. La causa emblemática es la de la ordenación sacerdotal. Pero hay otro movimiento que es más profundo y más crítico, y que constituye el fundamento de derechos jurídicamente exigibles. A saber, el movimiento “femenino” que tiene por objeto la liberación “de” la mujer “por” la mujer de las funciones, categorizaciones y servicios que se le han impuesto a lo largo de la historia. Me refiero a la liberación interior que algunas mujeres han logrado alcanzar, desprendiéndose del patriarcalismo y androcentrismo que les ha sido inoculado desde el día de su nacimiento.
La Iglesia institucional en el mundo de las democracias occidentales ha llegado tan tarde a luchar por los derechos de las mujeres; es más, ha sido tan sorda a sus clamores de comprensión y de dignidad, que tiene poca autoridad para hablar de ellas. La misma exclusión de las mujeres en las tomas de decisión eclesiales es prueba de un interés insincero o acomodaticio por ellas. Acaba de terminar un sínodo sobre la familia en el que no votó ninguna madre…
Es verdad que ha habido algún espacio en la Iglesia para una liberación femenina. Siempre ha sido posible el encuentro persona a persona entre Dios y la mujer –ocurrida, por ejemplo, en ejercicios espirituales y en la vida religiosa. Este encuentro ha hecho a las mujeres más mujeres. En estas ocasiones el amor de Dios ha podido sostener la lucha de una “hija de Dios” contra la “sirvienta” del marido, de su hijos, de su padre y de su propia madre (“machista”). Pero, ¿han sido estos encuentros suficientemente significativos como para decir que la Iglesia se interese por la mujer? ¿Quiere realmente la Iglesia que sean ellas personas libres y dignas, capaces de recrearse y recrear la Iglesia con su diferencia? ¿Interesa al colegio episcopal acogerlas, es decir, está dispuesto a considerarlas realmente protagonistas y no actores secundarios de la evangelización? Hoy muchas mujeres piensan que el estamento eclesiástico las sacraliza para sacrificarlas.
La mujer hoy levanta la cabeza. Ya no aguanta que se aprovechen de su indulgencia. Me decía una señora de clase alta: “Dejé a mi ex marido cuando descubrí que me hacía sentir culpable por no tolerar sus violaciones”. Dos años después dejó la Iglesia.
La Iglesia necesita un sínodo de la mujer.
¿Cómo habría de hacerse? No dará lo mismo el cómo. En este sínodo tendrían que participar especialmente las mujeres que están haciendo la experiencia espiritual de haber sido liberadas por Dios del “hombre” que, personal, cultural o institucionalmente considerado las ha precarizado. Ayudarían las muchas teólogas de calidad que existen. Las he leído. . ¿Pudieran participar en él algunos hombres? Sería indispensable. El descubrimiento de la mujer por la mujer necesita de la mediación de su “opresor”.
Hablo de algo grave. La actual condición de la mujer en la Iglesia, a estas alturas, no es un descu
ido. Es un pecado. La apuesta cristiana es esta: el Evangelio ayuda a que las mujeres lleguen a su plenitud; el anuncio del Evangelio si no se encamina a desplegar integralmente a las mujeres, no es evangélico
Pensé que la carta del Concilio Vaticano II a las mujeres tendría algo que aportar sobre este tema. (Año 1965) Nada. Todo lo contrario. Confirma el problema:. La mujer es alabada ...y  ¡postergada!.
El Concilio no abordó el tema de la mujer. Esta carta fue un saludo a la bandera.
Se necesita un sínodo que, al menos, devuelva a las mujeres la importancia que tuvieron en las comunidades cristianas de siglo I. Un sínodo, y mejor un concilio, que ponga en práctica al Cristo liberador de las más diversas esclavitudes y auspiciador de la dignidad de los seres humanos sin exclusión.
 Relectura de art. de Jorge Costadoat, "Reflexión y Liberaciòn".

lunes, 6 de marzo de 2017

  1.        TIEMPO DE DESCUBRIMIENTOS.

  2. LA TENTACIÓN.

  3. Algunas cosas, personas o ideas que me resultan muy atrayentes, me absorben totalmente y las integro a mi existencia sin filtrarlas y me doy cuenta que me dañan. Es entonces cuando empiezo a cuestionarme si esas opciones que hice están de acuerdo con mi valores y proyecto de vida. Surge la lucha que me lleva a visualizar al enemigo, unos deseos o impulsos potentes que me seducen y que no me harán más humano si me dejo llevar por ellos, al contrario, habrá  declinación en vez de crecimiento.

  4. Ha llegado el momento de de cuestionarme: ¿quién soy yo? ¿qué pretendo en la vida? Mis amistades ¿serán la que contribuyen a mi verdad y felicidad? Mi manera de hablar de otros ¿corresponde a lo que yo quisiera dijeran de mí?

     Hay personas para las que no existen tentaciones, porque todo les está permitido, todo es relativo en un mundo plano donde la meta  soy yo mismo en relación a mí.
     ¿Podrá estar tan laxa o tan dormida la conciencia? Sí.
Bueno pues,  despertamos la conciencia.
      
      Jesucristo tuvo muchas tentaciones a lo largo de su vida y su norte puesto en Dios le dio la lucidez para      rechazarlas  con la fuerza de la Escritura.
    
  1. Busca la Fuerza motora de tu vida...¿la misericordia?...     para quienes?... tus hijos?, tu esposa?, tus trabajadores?, los desheredados  de nuestra cultura del deshecho?


  2. Anota la fuerza de tu vida y trata de  hacerla realidad. Y ahora cuando estés en el verdadero camino, verás que la TENTACIÓN existe para no dejarte escalar.

miércoles, 1 de marzo de 2017

CUARESMA, CAMINO DE ESPERANZA.EN SALIDA, EN BÚSQUEDA


ENTRAR EN LA CUARESMA

ES RECORRER UN CAMINO DE CONVERSIÓN. 
ES HACER  LA CAMINATA QUE NOS LLEVARÁ AL RECONOCIMIENTO DE NUESTRAS AMARRAS, ESCLAVITUDES, APEGOS, INDIFERENCIAS, PARA DAR EL SALTO HACIA LA SALIDA ESPERANZADORA QUE ES LIBERACIÓN.
¿Y QUÉ LIBERACIÓN?
LA DE FALSOS ÍDOLOS QUE YA FORMAN COMO UNA COSTRA PEGADA A LA PIEL, COMO
-  EL DINERO ANTES QUE TODO, - EL CONSUMO DESCONTROLADO DE COSAS, - EL ACTIVISMO DESBORDANTE QUE  DESHUMANIZA,  - EL APEGO EGOÍSTA DEL DISFRUTAR, - LAS ADICCIONES QUE ME HACEN  DEPENDIENTE,
- EL ALTAR DEL DESINTERÉS POR LA VIDA ESPIRITUAL.
SI EMPIEZO A ELIMINAR ESTOS ÍDOLOS, AUNQUE SEA UNO, ABRO UNA PEQUEÑA PUERTA PARA QUE ENTRE EL SOL DE LA ORACIÓN; YA HABRÉ PUESTO UN PIE EN LA ENTRADA DE LA CUARESMA, QUE ES GUSTAR DE DIOS, ENAMORARME DE SUS PALABRAS Y GUSTARLAS CON EL CORAZÓN.
SÓLO NECESITO DECIR SÍ Y ABRIRME AL ENCUENTRO SIN MIEDO, YA QUE ÉL ME ESPERA PARA ACOMPAÑAR MI CAMINAR. DE PERDÓN Y AMOR.





viernes, 17 de febrero de 2017

CONTRADICCIONES

                                                                         CORREGIR

El Papa en una entrevista dice:
"Y es verdad, hoy día los métodos de castigo a los chicos cambiaron, hay otra sensibilidad. En aquella época te daban dos cachetazos y listo. Siempre digo: 'Nunca le den un cachetazo en la cara a un chico porque la cara es sagrada, pero dos o tres palmadas en el traste no vienen mal'. Eso mismo lo dije en la audiencia una vez y algunos países me criticaron. Son países que tienen leyes de protección al menor muy estrictas... el Papa no puede decir eso. 
Pero curiosamente esos países, que incluso castigan al padre o a la madre que le pega al menor, tienen leyes que les permiten matar a los chicos antes de que nazcan. Esas son las contradicciones que vivimos ahora".

¿Què dices? ....


Entrevista al Papa en la VOZ DEL PUEBLO, diario Argentino.

miércoles, 1 de febrero de 2017

FUEGO

FUEGO,  CRIATURA IMPREDECIBLE.


Fuego destructor, devorador de pastizales, plantaciones, y bosques.

Sin respeto por nadie ni nada, has segado vidas humanas, arrasado casas y animales y sin vergüenza alguna te arrancas velozmente y avanzas con agilidad en alas del viento, comiéndote lo que encuentras a tu paso.

Fuego, ruego te detengas y vuelvas a ser el amigo que da calor, que hace amigable el ambiente del hogar, que hace hervir el agua y calienta el alimento; el que funde metales y forja herramientas. 

Fuego, pido a Dios que el agua te amanse y dejes de lado tus cabriolas rabiosas.


Con ocasión de los grandes incendios en Chile. Enero 2017.

martes, 17 de enero de 2017

EVITAR TENER EL ALMA SENTADA

Para encontrar verdaderamente a Jesús es necesario arriesgarse
Para seguir a Jesús es necesario caminar y no permanecer detenidos con “el alma sentada”. Lo afirmó el Papa Francisco al comentar el Evangelio que narra la vicisitud del paralítico al que hicieron entrar por el techo en la casa en la que se encontraba Jesús. El Pontífice subrayó que la fe, si es auténtica, siempre nos hace correr riesgos, pero nos da la esperanza verdadera.
No a los cristianos detenidos que miran la vida desde el balcón y juzgan a los demás.
 “¡Los inmóviles! Aquellos que estaban en el borde del camino, miraban. Estaban sentados. Propiamente sentados. Allá estaban sentados algunos escribas:
estos no seguían, miraban. Miraban desde el balcón. No iban caminando en su propia vida: ‘¡Balconeaban’ la vida! Precisamente allí: -¡jamás corrían ningún riesgo!- sólo juzgaban. Eran los puros y no se implicaban. También los juicios eran fuertes, ¿no? en su corazón: ‘¡Qué gente ignorante! ¡Qué gente supersticiosa!’. Y cuántas veces también nosotros, cuando vemos la piedad de la gente sencilla nos viene a la cabeza aquel clericalismo que tanto mal hace a la Iglesia”.
En cambio, esta gente que seguía a Jesús “se arriesgaba” con tal de encontrarlo, “como estos hombres se arriesgaron cuando hicieron el agujero en el techo: corrieron el riesgo de que el dueño de la casa les hiciera una causa, los llevara ante el juez y les hiciera pagar. Se arriesgaron, pero querían ir a lo de Jesús".
Preguntémonos, dijo el Santo Padre: “¿Yo corro el riesgo o siempre sigo a Jesús según las reglas de la casa de seguros?”. Así, preocupados por no hacer una cosa u otra, no se sigue a Jesús, sino que se permanece sentados, como estos que juzgaban”:

domingo, 8 de enero de 2017



EL SEÑOR SE MUESTRA AL MUNDO



            Dios se manifiesta a unos sabios de Oriente.
 Mateo 2,1-12.


El evangelista construyó un relato hermoso y de gran hondura teológica  para expresar la revelación de Dios a los paganos. Un cuento precioso   El evangelista Mateo con su relato quiso transmitir la experiencia que observó en las primeras comunidades cristianas: los gentiles aceptaron con mayor facilidad a Jesús mientras que los propios judíos no reconocían a su Mesías.
El evangelista Lucas en cambio, relata la manifestación de Dios a unos pobres pastores de Judea para expresar que los pobres eran los primeros en recibir a Jesús y la buena noticia del Reino de Dios. 

En la Liturgia de la Iglesia, este es un tiempo de manifestaciones y los evangelios nos lo revelan en tres de ellas: en las Bodas de Cana que aparece como el primer milagro de JESÚS, en la Adoración a Jesús que hacen los sabios que llegan de oriente y en el Bautismo de Jesús, donde se revela la  Trinidad Santa.




Nuestra existencia puede transcurrir sin que tomemos conciencia del llamado a recibir sus manifestaciones. Seguramente Dios se me ha revelado en diversas ocasiones, ¿he tomado conciencia?, ¿las he cultivado?... puedo nombrar dos, tres o mas y reflexionar sobre el impacto de ellas en mi vida.